
Cuando el invierno envuelve nuestras ciudades en esa particular magia de las fiestas, cuando los adornos resplandecen en las calles y la gente se reencuentra en las plazas y hogares, surge en nosotros una necesidad de compartir buenos deseos. Hoy, en estos primeros meses de vida de Dedikados, esa flamante nueva revista cultural, quiero dirigirme a vosotros, queridos amigos, para expresar mis más sinceros sentimientos navideños y mi profunda ilusión por lo que está por venir.
Las Navidades son mucho más que una celebración en el calendario. Son un momento de pausa reflexiva en nuestras vidas aceleradas, una oportunidad para reconocer lo compartido, lo construido juntos, y lo que aún nos queda por hacer. Es un tiempo donde la cultura cobra especial relevancia: la literatura que nos transporta a otros mundos, el arte que nos permite comprender la realidad desde ángulos insospechados, la música que vibra en nuestros corazones, y todas esas manifestaciones del espíritu humano que nos hacen más humanos.
En estos tiempos complejos, donde tantas voces compiten por nuestra atención y donde no siempre es fácil encontrar espacios donde la reflexión prevalece sobre el ruido, la existencia de una revista como Dedikados es un acto de resistencia cultural, un gesto de fe en el poder transformador de las ideas compartidas. Porque una revista cultural no es simplemente un soporte impreso o digital; es una comunidad de mentes curiosas, de creadores que desean dialogar, de lectores comprometidos con el pensamiento profundo y la belleza.
Miro hacia atrás en el año que termina y reconozco en nuestro país, en nuestras comunidades locales, una vibrante realidad cultural que merecía este espacio. Municipios como el nuestro en Arganda del Rey, con su historia, su dinamismo, sus personas llenas de talento, necesitaban una ventana hacia ese universo de la creación artística e intelectual. Dedikados representa precisamente eso: un espacio donde la voz de los creadores locales puede resonar junto a la de pensadores de otros territorios.
A medida que iniciamos el camino hacia 2026, quiero expresar mi convicción de que estamos entrando en una era donde la cultura ocupará un lugar aún más central en nuestras vidas. Los desafíos que enfrentamos como sociedad —la polarización, la desigualdad, la velocidad del cambio tecnológico— demandan respuestas que van más allá de lo económico o lo puramente político. Necesitamos significado, necesitamos narrativas que nos ayuden a entender quiénes somos y hacia dónde vamos. Y eso es exactamente lo que la cultura, en sus múltiples expresiones, nos proporciona.
Dedikados llega en el momento justo. Viene a recordarnos que la reflexión tiene valor, que la belleza importa, que contar historias es contar verdades. Viene a ofrecernos un refugio donde podemos respirar profundamente, donde podemos encontrar voces que hablan nuestro idioma emocional, donde podemos descubrir autores, artistas e ideas que enriquecerán nuestro viaje personal.
A vosotros, amigos, amigas y lectores de esta revista, os deseo que estas Navidades sean tiempo de encuentro con lo que aman, con las personas que les importan, con esos libros pendientes, con esa música que los inspira. Que sea un período donde recuperen la capacidad de asombro y la curiosidad que a veces la rutina diaria sofoca. Que sea un momento para reflexionar sobre qué es lo verdaderamente importante en sus vidas y qué legado desean construir.
Y mirando ya hacia 2026, les invito a que continúen siendo parte de Dedikados. Que la acompañen en su crecimiento, que contribuyan con sus ideas, que desafíen a esta revista a ir más lejos, a explorar territorios nuevos, a abrirse a las voces más diversas. Una revista cultural vive del diálogo entre quienes la crean y quienes la leen. Sin vosotros y vosotras, sin vuestra participación activa, Dedikados sería solo papel o píxeles. Con vosotros, es comunidad, es movimiento, es futuro.
El próximo año que se aproxima será lo que nosotros hagamos de él. Será el resultado de nuestras decisiones, nuestros compromisos, nuestras lecturas, nuestras conversaciones. Os animo a que lo recorran con la certeza de que la cultura nos salva, que el arte es acción, que pensar es un acto revolucionario.
Que el año que termina os haya dejado aprendizajes valiosos y alegría en el corazón. Y que 2026 sea el año donde verdaderamente descubramos todo lo que Dedikados puede ofrecernos, todo lo que podemos ser juntos en torno a la creación, la reflexión y la belleza.
¡Felices Navidades! ¡Feliz Año 2026!
Con afecto y esperanza,
Guillermo Hita Téllez
Alberto Escribano nos desea feliz año 2026
Vox Arganda nos desea feliz año 2026


2 comentarios sobre «Guillermo Hita nos desea Feliz año 2026»