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La palabra como refugio: conversación con José Pons

Publicada el enero 7, 2026enero 7, 2026 por Juan Carlos Gutiérrez

Hay personas que no escriben por vocación, sino por necesidad. Personas para las que la palabra no es un oficio, sino una forma de estar vivos. Hoy abrimos los micrófonos para charlar con José Pons Carlos-Roca, dramaturgo, poeta, narrador y hombre de teatro. Una conversación sin prisas, en la que hablamos de escribir para no deteriorarse, del estilo como algo que nunca se alcanza del todo, del teatro, de la poesía y de esa mirada profundamente humana que atraviesa toda su obra. Ponte cómodo, porque la palabra hoy suena clara y necesaria.

Entrevista

Viendo lo prolífico que es José Pons será difícil definir tu estilo literario, ¿o no?

El estilo –algo siempre tan ponderado en este mundillo– es algo que a mí me preocupa poco.

El estilo, dicen, es lo que te caracteriza, por lo que te conocen. Esto supone unas notas, unas características literarias ya fijadas, que el lector reconoce. Si te tienes que limitar a esas características –que se suponen tu cima artística– ¿no puedes salirte de ellas? Por otra parte, si el ser humano es evolución y la evolución supone la aparición de nuevas formas en todos los ámbitos, ¿quiere esto decir que si hemos alcanzado un estilo ya no podemos evolucionar? Esta consideración nos conduce a una contradicción en la que estaría incluido el mundo del arte, –en mi caso, la literatura–. Así pues, como pienso que no se pueden poner fronteras a la inquietud, al cambio, a la búsqueda de lo nuevo, de lo distinto en pos de la belleza, lo mejor es no determinar un estilo.

Por eso, ya que se me pregunta por él, digo que el estilo es aquello que nunca se alcanza, aquello que siempre está progresando. Pero sea el estilo lo que sea, desde luego, mi literatura está caracterizado por dos constantes: búsqueda de innovación y experimentación formal, una; plasmación de lo humano (justicia, sentimientos, invitación a la reflexión, igualdad, respeto, sentido crítico, compromiso…), la otra.

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Estas dos características, en distintos grados y formas, atraviesan la variedad temática y genérica de mi relativamente extensa obra.

Cuéntanos algo sobre alguna de tus obras o conjunto de ellas

Complicado elegir entre alguno de tus hijos, de tus creaciones. Les tengo mucho cariño y consideración a todas. No sabría por cuál decantarme.

Como mi temática y mi aspiración estética ya te he dicho cual es, puedo decirte que se muestra en toda mi creación literaria. Te cuento de algunos de mis libros.

Entre mi narrativa breve e infantil, te doy algunos cuentos como ejemplo: una tortilla de patatas cuadrada, despreciada por todos, habla con un niño hambriento. En otro: una niña y una ardilla se confabulan para arrojar del bosque a los leñadores que lo arrasan. En otro unos conejos sabios prometen una operación de dientes a un león que se los quiere comer. En otro se cuenta la disposición de una niña por encontrar el anillo perdido de un amigo. Es una muestra.

En una de mis novelas un hombre advierte que se le está agujereando el cuerpo, que a nadie le extraña el fenómeno, y se entera entonces que, en su ciudad, hay una peletería para que pueda cubrir su cuerpo con una piel que –oh, casualidad– coincide exactamente con sus medidas. Luego visita una desconocida isla de trabajo donde se encuentra con otros agujereados.

En otra novela el protagonista, cuya trayectoria vital va desde el golpe del 23-F hasta la crisis actual, obsesionado por la muerte, tras salir del psiquiátrico está convencido de haber encontrado, a través de su «agujero» la solución digna y humana que el mundo necesita.

En los distintos libros de poesía hablo de sentimientos, de deseos, de la ciudad neurótica actual, de la posibilidad de un mundo diferente, del deseo de justicia, de belleza, de igualdad, del encuentro con uno mismo…

De mi teatro no te hablo; cuenta con demasiados títulos para resumir aquí y ya hay una muestra de él en esta misma radio. No obstante, debo decir que es la parte de mi literatura que más satisfacción y éxitos me ha dado.

¿Qué papel juegan tus experiencias personales en tu creación?

—Todo en mi obra es experiencia personal. Yo creo que es así en mí y en todos los autores sinceros y honestos consigo y con el arte que pretenden. Habrás, sin duda, oído decir que la literatura es una necesidad para el escritor, algo que surge de dentro y, forzosamente debes darle salida si te respetas mínimamente. Pues, yo tengo que escribir. Si no lo hago me deterioro. Imagínate que tienes que comunicarte, que tienes cosas que decir y no puedes hablar. ¡Piénsalo! ¡Es horrible! ¿No? Escribo porque lo necesito, porque es parte de mí; tengo que hacerlo para ser y desde luego para estar mentalmente sano.

El hecho más objetivo está visto, deformado, informado, reformado… por el punto de vista del autor que lo escribe. Sus sensaciones, sus sentimientos, su sensibilidad, su inteligencia, sus capacidades, sus deficiencias, sus intereses… se proyectan, deforman o moldean el hecho que se narra, o se teatraliza, por no decir poetiza, que es sin duda el género donde más se integra el escritor (hasta el extremo de que a este no se le suele llamar escritor, sino directamente, Poeta).

Luego, claro, hay cosas, hechos, acciones, temas, heridas, preocupaciones, alegrías, sentimientos que, en ti, autor, en un momento dado o siempre, son más fuertes en tu vida y los recoges con más intensidad o que escribes para dar rienda suelta a esa preocupación. No es que estés tú, ahí como protagonista de la obra (aquí estoy yo contando mi vida), no. Te desdoblas en tus personajes (son instrumentos); a veces, tú, el autor, afloras más en uno de ellos; la mayor parte de las veces, no. Pero tú, siempre, estás ahí presente, expresando tus ideas, tus temas.

Los personajes, las descripciones, los diálogos, los versos… son los instrumentos de los que te sirves.

¿Tienes rituales específicos que te ayudan a concentrarte?

Mi ritual, el calentamiento.

No puedo escribir, como no puedo leer de manera fluida y concentrado hasta que no he pasado unas hojas con la atención necesaria. Igual, siempre escribo unas líneas, unas hojas que sé que desecharé. Es así, a no ser que ya esté muy marcado o definido un diálogo o una descripción o una narración en lo ya escrito previamente y que continúas en ese momento. Es necesario e importante alcanzar esa concentración y se alcanza con ese pequeño «calentamiento» que te hace estar con todas tus facultades encima del papel.

¿Cómo te manejas ante la ausencia de las musas?

Encantado. No puedo escribir: no escribo. Pero ya dije antes que lo necesito para seguir siendo yo. Entonces, tengo que hacerlo. Y lo hago.

Soy tremendamente vago, disperso… Me cuesta muchísimo ponerme a escribir. Siempre encuentro pretexto, sobre todo últimamente, para posponer la acción de la escritura. La ventaja es que, cuando eres escritor, se escribe siempre, se escribe a todas horas: escribes, cuando piensas, escribes cuando imaginas, escribes cuando ves de lo que vas a escribir: la visualización del cañamazo ¿Cuál es mi ritual?, decías antes: el tiempo, tener tiempo… Llega un momento en que no se puede seguir posponiendo el esfuerzo y te echas en brazos de esa pasión ardua, dura, pero tan satisfactoria, tan íntima, tan realizadora de uno mismo.

Hay una contrapartida a ese obstáculo inicial hecho de pereza: llegado un momento, ese en el que no hay marcha atrás, en que ves que la obra marcha… Entonces, no puedes dejar de escribir, y te estás, entonces, la mayor parte del tiempo que la vida y las obligaciones te permiten. Es algo interior que te coge y te sienta en la silla y te dice de aquí no te mueves y tú obedeces gustoso, apasionado, encima del ordenador o del papel blanco, cuando escribía en este.

Háblame de tus pasiones fuera de la escritura

La recitación, el teatro: actuar.

Me encanta la filosofía: La escritura, para mí, me ayuda a pensar. Pienso cuando y mientras escribo.

He practicado el fútbol, la natación.

Más que la natación, me gusta el agua, mucho, muchísimo (beberla también, bebo muchísima agua; será que la necesita mi cuerpo; mucho más de esos dos litros diarios que dicen necesarios). Cuando es posible me paso tiempo indefinido en el agua la piscina, el mar, el río). Pasear por la Naturaleza. Una buena conversación. Los silencios con mi mujer mientras andamos, viajamos de los que, de repente surge un diálogo rico, enriquecedor para ambos, un diálogo en el que nos encontramos y nos reconocemos otra vez.

Cuéntanos alguna anécdota que en tu dilatada carrera hayas vivido

Ahí van unos casos:

  • Cómo se construyó mi poemario El libro de los animales:

Tras una tarde-noche de vapores alcohólicos en compañía y charla con algunos de mis mejores amigos y amigas al llegar a casa, escribí, en unas horas, el que sería mi primer libro de poemas premiado.

  • Cómo perdí los primeros actos de Electra:

La inexperiencia y la falta de conocimientos informáticos, me llevó a presionar la tecla que conduciría a la desaparición de la mayor parte de los cuadros teatrales de la que hoy es mi obra breve: Electra. Es la ventaja de hacer cuadros relacionados, mutuamente condicionantes, aunque independientes

  • Cómo escribí mi obra teatral Jaramago:

Mi obra teatral Jaramago fue escrita con la esencial colaboración de mis actores, alumnos/as del I.E.S Luis de Góngora de Torrejón de Ardoz.

Ellos, chicos y chicas, me contaron anécdotas vitales, preocupaciones e intereses, amoríos, desvelos, sentimientos… adolescentes y yo escribí, seleccionando y dotándolos de un argumento y de una tensión dramática la obra que luego ellos mismos representarían en el Teatro José Mª. Rodero de esa población. Fue un trabajo interesante. La colaboración con los adolescentes fue una experiencia extraordinaria, muy gratificante.

¿Qué te parece el que KQR33 radio se hay animado a realizar una radio ficción con unas de tus obras? ¿Qué opinas de estos actores (aficionados en su mayoría) que están desarrollando tu obra?

Me parece una idea fantástica el volver al radio teatro o radio ficción… O como se llame ahora y que con pocos medios esté quedando con tanta calidad este trabajo.

Referente a los protagonistas de los cuadros voy a intentar explicarlos a los oyentes/lectores. La dificultad del ensayo, del micrófono y ver como estos actores aficionados se van metiendo en el papel me ha sorprendido mucho y para muy bien. En tan pocas sesiones veo que se está teniendo un resultado tan bueno.

PALABRA CONTRA PALABRA


Antes de despedirnos, le proponemos a José Pons un pequeño juego. Palabra contra palabra. Sin pensar demasiado. La primera que le venga a la cabeza.

AMOR → CONCHITA
POBREZA → HORROR
POLÍTICA → ANTI IDIOTAS
HUMANIDAD → NECESARIO


Despedimos a José Pons. Podéis ver la entrevista completa en el canal de Youtube de KQR33 radio, la radio de DEDIKADOS.

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